Una vez más, terminamos el año escribiendo
¡Buenos días, lectorxs! Esta entrada me encuentra en mitad del monte, en el mismo en el que escribí un ladrillaco que me dio por llamar Helhest . Me gustaría decir que aquí me siento inspirada para escribir por los codos, pero la verdad es que estoy disfrutando de unas merecidas vacaciones , forzándome a no pensar en el trabajo, a no obsesionarme con corregir y a disfrutar de estas últimas semanas lejos del mundanal ruido: viciándome a Clair Obscur: Expedition 33 , pasándome Finding Paradise y deleitándome con la comida de mi chico. Por primera vez, hemos montado en el coche a todos mis gatos (mis 4 + Leónidas, un gatete que tengo en adopción) y hemos venido a la casa de mi chico (donde también habita Casca, una gata solitaria y adorablemente huraña). Siempre que me iba a algún sitio durante varios días, se los dejaba al cuidado de alguien en mi pueblo. Pero la verdad es que no me sentía a gusto dejándolos atrás, razón por la cual ahora mismo estoy inmovilizada (...

.png)
.png)
.png)
.png)
.png)
.png)